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¿Cuándo revelamos nuestra esencia?
La prueba de lo poco: donde se revela tu esencia
Muchas personas quieren crecer, prosperar y avanzar, pero fallan en lo más decisivo: su reacción cuando están en lo poco.
A lo largo de los años, he aprendido que la dificultad no destruye a una persona, solo revela qué tipo de persona es.
Para mi tristeza, pensé que conocía a ciertas personas, hasta que mostraron quiénes eran cuando estaban en lo poco o con poco.
La presión no cambia, revela
El Señor Jesús enseñó que en los momentos de escasez, presión y dificultad sale a la luz lo que realmente hay dentro de cada persona.
Cuando todo está bien, cualquiera sonríe, sirve bien y habla bonito, pero cuando falta el dinero, los clientes, las oportunidades o el reconocimiento, se manifiesta la verdadera esencia de cada uno.
Dos tipos de reacciones
1️⃣ La reacción carnal (que empeora la situación)
Cuando la esencia es:
• Materialista.
• Egoísta.
• Avara.
• Dudosa.
La persona comienza a:
• Murmurar: “Esto no alcanza”; “Esto es injusto”.
• Blasfemar contra Dios o reclamarle.
• Despreciar lo poco que tiene.
• Tratar mal al cliente.
• Mentirle al jefe.
• Engañar para “compensar” lo que le falta.
¿El resultado?
• Las puertas se cierran aún más.
• La confianza se pierde.
• El ambiente laboral y espiritual se contamina.
Y se cumple el principio: “Hasta lo poco que tiene, le será quitado”.
No es un castigo emocional o Divino, sino una consecuencia espiritual, laboral y personal.
2️⃣ La reacción espiritual (que abre puertas)
Cuando la esencia es:
• Confiada.
• Agradecida.
• Fiel.
• Correcta.
La persona, aun con poco o estando en lo poco:
• Valora lo que tiene.
• Hace bien su trabajo, aunque nadie la vea.
• Trata bien a cada cliente, aunque sean pocos.
• Es honesta, aunque esté pasando necesidad.
• No negocia su carácter ni su fidelidad a Dios.
Y eso produce algo poderoso:
• Confianza.
• Credibilidad.
• Crecimiento interior.
• Preparación para algo mayor.
Porque está escrito: “El que es fiel en lo poco, también sobre mucho será puesto”.
El error de muchos: despreciar el proceso
Hay quienes piensan: “Cuando tenga más, voy a hacer mejor las cosas”, pero eso no es verdad.
• Si eres desordenado con poco → serás desordenado con mucho.
• Si eres ingrato con poco → serás ingrato con mucho.
• Si eres deshonesto con poco → serás deshonesto con mucho.
• Si eres soberbio con poco → serás soberbio con mucho.
• Dios no multiplica el desorden.
• Dios no bendice la corrupción.
• Dios no promueve la falta de carácter.
Lo poco es una prueba, no una condena
Ese sueldo bajo, ese negocio con pocas ventas o ese trabajo sencillo no es el final; es una prueba de administración que exige actitud, fe y fidelidad.
Es como si Dios estuviera diciendo: “Muéstrame quién eres con esto y verás si estás listo para más”.
Principio espiritual clave
La queja te quita hasta lo poco, pero la fidelidad te prepara para lo mucho.
Si hoy estás enfrentando escasez o dificultades, decide:
• No murmurar.
• No maldecir.
• No engañar.
• No culpar a nadie.
• No despreciar lo que tienes.
Porque el problema no es tener poco; el problema es ser infiel en lo poco. Y la solución no es esperar más, sino transformar tu actitud ahora.
Para los siervos: “¡Heme aquí, Señor!”.
El Señor Jesús fue quien creó todas las cosas visibles e invisibles, maravillosas y gloriosas, jamás vistas por los seres humanos. Él disfrutó de la Perfección Celestial, pero aceptó venir al mundo en forma humana —la misma que Él creó— para vivir en lo simple y en lo poco.
Vivió bajo presión, exclusión espiritual, rechazo social y desprecio. Aun así, eligió ser fiel en lo poco, y el Padre Lo puso sobre mucho.
Si había alguien con derecho a no ser fiel en lo poco, era Él, porque no creó lo poco, sino lo mucho, lo perfecto, lo hermoso y lo maravilloso.
Sin embargo, cuando fue sometido a lo poco por nosotros, se mantuvo fiel hasta la muerte, incluso en la nada. Por eso el Padre Lo puso sobre todos los seres celestiales, espirituales y terrenales; sobre la creación, la criatura y todas las cosas.
Y a toda cosa creada que está en el Cielo, sobre la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está Sentado en el Trono, y al Cordero, sea la Alabanza, la Honra, la Gloria y el Dominio por los Siglos de los Siglos. Apocalipsis 5:13