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La adicción a la tecnología existe y es posible vencerla
¿A cuántas formas de comunicación en línea estás conectado hoy? ¿Correo electrónico, Facebook, WhatsApp, Instagram, Twitter, Messenger, Snapchat, YouTube o TikTok? Son muchas, ¿no es así? La impresión que se tiene es que, desde la mañana hasta la noche, estás conectado y, muchas veces, incluso durante la madrugada continúas allí.
Con el avance de la tecnología y la informática, las personas duermen y despiertan con el celular en la mano. Lo último que hacen en la noche es mirar el celular, y lo primero al comenzar el día también.
Las personas se apegan mucho a las famosas “notificaciones”. No es malo usar internet, el celular, la computadora o las aplicaciones. Lo que no está bien es volverse esclavo de ellos.
• Desintoxicación
La “sociedad digitalizada” en la que vivimos actualmente provoca, entre otros problemas, dos tipos de ansiedad:
1️⃣ La ansiedad de reconocimiento: hace que la persona desee cada vez más “me gusta”, comentarios y que compartan sus publicaciones.
2️⃣ La ansiedad de conocimiento: ocurre cuando el celular suena y se vuelve urgente descubrir quién escribió, quién llamó o quién dio “me gusta” a una publicación. Es la necesidad de saber inmediatamente quién interactuó.
El problema es que estas actitudes consumen mucha energía y, al final, resultan infructuosas. La “felicidad” provocada por aquella interacción dura apenas unos momentos, exigiendo cada vez más dosis de esa sensación. Esa dependencia termina convirtiéndose en una adicción. Es como si la persona se volviera dependiente, no de sustancias, sino de la necesidad constante de interacción.
“La intoxicación digital se trata como cualquier otra adicción; sin embargo, en este caso no existen sustancias relacionadas, sino comportamientos”, afirmó el psicólogo Marc Masip, director del Instituto Psicológico Desconect@, en una entrevista realizada por la BBC. “Como ocurre con una adicción química, es muy difícil dejar el teléfono y las redes sociales, pero es muy fácil volver a involucrarse”.
Por eso, más que liberarse del vicio, es necesario entender por qué la persona desarrolló esa dependencia y cómo arrancar el problema desde la raíz.
• ¿Cuál es la necesidad?
Internet resulta atractivo principalmente porque ofrece modelos de interacción que muchas veces no existen en la vida real. Los tímidos se vuelven extrovertidos, los solitarios hacen miles de “amistades”, los frustrados descargan su ira y quienes sienten que nunca son escuchados encuentran personas que comparten sus opiniones. En definitiva, muchos buscan en internet llenar vacíos que existen en su vida fuera de las redes.
Cuando esto se convierte en un vicio, es necesario comprender qué atrajo a la persona. “Desintoxicarse” es importante, pero llenar esa necesidad de manera saludable lo es aún más, para evitar recaídas.
La Universal cuenta con un trabajo especial para ayudar a las personas a ser libres de las adicciones: la Cura de los Vicios. En las reuniones, las personas aprenden a utilizar la fe para llenar el vacío que podría dejar la abstinencia.
Participe todos los domingos a las 15h en la reunión que realizamos para la Cura de los Vicios.
📍Alameda 2558, Metro U.L.A.
(*) La Iglesia Universal aclara que todos los conceptos emitidos en este medio, así como la programación de radio y televisión, corresponden a cuestiones de fe y, en ningún caso, deben interpretarse como elementos con atribuciones terapéuticas, en desmedro de la medicina ni de quienes la practican. NO DEJE DE CONSULTAR A SU MÉDICO.