Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

¿Quién te recuerda tus errores y quién te recuerda quién eres?

Cuando alguien se te acerca constantemente para recordarte tus errores, fracasos y pérdidas:

sin mostrarte una salida,

sin indicarte un camino de superación,

sin demostrarte misericordia…

… ten en cuenta que eso no viene de Dios.

Porque Dios sí nos muestra nuestros errores, pero no para condenarnos, excluirnos o juzgarnos, sino para que nos arrepintamos, los confesemos delante de Él y los abandonemos definitivamente.

Por eso, junto con la conciencia del error, Dios nos da dirección, esperanza y una nueva oportunidad.

Algunos acusan para hundir; el Señor Jesús corrige para perdonar y levantar.

Presta mucha atención a esto: Dios no nos define por lo que hicimos, sino por quiénes podemos llegar a ser si tomamos la decisión de arrepentirnos y cambiar.

En cambio, el mal intenta encerrarte en tu pasado, en tus errores y horrores, en tus limitaciones y problemas, como si no hubiera salida.

Pero sí, ¡hay una salida!

Recuerda esto: cada vez que alguien te llame por tus errores del pasado, Dios te llama por tu nombre, por quien eres, para que cambies tu futuro y asegures tu eternidad con Él.

Compruébalo:

“Estableceré mi pacto contigo, y sabrás que yo soy el Señor, para que recuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca a causa de tu humillación, cuando yo haya perdonado todo lo que hiciste”, declara el Señor Dios. (Ezequiel 16:62-63)

Ahora ya sabes de parte de quién viene la condenación por tu pasado de errores, fallas y frustraciones.

Es necesario tener discernimiento espiritual para no aceptar toda voz que habla a nuestra mente y a nuestros oídos.

Porque Dios siempre nos llama —y nos seguirá llamando— por nuestro nombre, y no por nuestro pasado.

¡Nos vemos en la iglesia o en las nubes!

ÚLTIMAS VISITAS

1.

La Luz de la Vida

2.

Cuatro consejos prácticos para la luz espiritual en familia

3.

La protección en medio de los lobos

4.

Primero busca el Reino de Dios y su justicia

5.

¿Quién te recuerda tus errores y quién te recuerda quién eres?

Desplazamiento al inicio