«La casa del impío será destruida, pero la tienda de los rectos florecerá. Hay camino que al hombre le parece derecho, pero al final, es camino de muerte.» Proverbios 14:11-12
Lee y medita en el mensaje de hoy.
Se puede ver la diferencia entre la vida de los justos y la de los impíos.
El justo sigue el camino de la verdad y conoce a Dios, que, con Su inmenso amor, desea bendecir a quienes Lo buscan y se hacen escogidos por Él al vivir una vida digna de llevar Su Nombre.
En cambio, los impíos viven haciendo su propia voluntad. En sus casas no hay paz y, como consecuencia de sus decisiones, son destruidas por el mal, y sus nombres quedan olvidados y borrados.
Pero Dios envió a Su Hijo para salvar a todos. Quienes desean conocerlo y descubren Su poder para darles la verdadera vida eligen hacer que sus casas también florezcan, como las de Sus justos.
Ester Bezerra


